El reto de ayudar a un conductor de edad avanzada: conducir juega un rol importante a la hora de mantener un estilo de vida activo y grato. Significa independencia y libertad a cualquier edad por lo cual nadie debe sorprenderse cuando los abuelos y otros familiares de mayor edad desean mantenerse al volante tanto tiempo como puedan.
Así las cosas, los miembros más jóvenes de una familia desean que, entretanto sus familiares de mayor edad puedan conducir, se encuentren lo más seguros posible al volante. Si es su caso, tendrá que revisar constantemente que su salud les permita manejar y ser independientes. Hay muchos factores que influyen en el estado de salud de una persona de avanzada edad. Una firme comprensión de esos factores claves le ayudarán a comunicarse más efectivamente con ellos, permitiendo alargar lo más posible el tiempo que puedan seguir manejando con seguridad.
A medida que envejecemos, los cambios en nuestra visión, flexibilidad, memoria, fuerza, capacidad de movimiento y hasta la talla y peso corporal pueden alterar nuestra comodidad y capacidad de control frente al volante. La simple edad cronológica no puede predecir cuándo ocurrirán esos cambios corporales y, de hecho, no todos nosotros los experimentamos al mismo tiempo y en la misma medida, pero por fortuna, los conductores de edad madura pueden tomar acciones para seguir conduciendo por más tiempo a pesar de esos cambios físicos y psíquicos.
RECOMENDACIONES IMPORTANTES
Hacer más ejercicios, mejorar la nutrición y practicarse con regularidad exámenes de la vista son de gran ayuda para lograr el objetivo de mantenerse más tiempo al volante. Además, hay organizaciones como AAA y AARP que ofrecen cursos para mejorar la conducción, diseñados específicamente para conductores de edad madura. Finalmente, muchos fabricantes de autos diseñan modelos atendiendo las necesidades de estas personas. A veces hay personas muy mayores que no pueden conducir vehículos con seguridad pero, aunque nada supera a la sensación de libertad y practicidad que brinda manejar nuestro propio auto, existen alternativas. El transporte público, por ejemplo, es una fantástica solución en ambientes urbanos. Además, hay programas suplementarios de transporte (STPs) disponibles para miles de comunidades. Estos programas son subsidiados por hospitales, iglesias y comunidades de ayuda, grupos voluntarios, programas en pro de la salud, centros para veteranos, programas nutricionales, casas de reposo y agencias de transportes. Dejar de conducir nuestro propio auto para usar transporte público o cualquier ayuda de los STPs, será menos traumático si los conductores veteranos comienzan a usarlas paulatinamente, cuando todavía son capaces de manejar sin problemas.


