El propósito de este artículo es reconstruir la trayectoria de la enseñanza del periodismo en México, como un antecedente necesario para discutir el tema de la llamada "profesionalización" de este oficio. Mediante la descripción de los grandes problemas reconocidos incluso por las propias universidades,
This article aims to rebuild the course of jounalism education in México, as a necessary step for the discussion of the so called professionalisation of journalism. By describing the main problems of J-schools, it is suggested that Mexican society lacks of stance about the kind of professional universities should make. It is been more than 50 years since the first J-school was founded, and the question regarding the role of these institutions in the improving of Journalism remains.
Cuando en México se discute sobre la calidad del periodismo, existe una marcada tendencia a calificar de "poco profesional" al mal periodismo, y de "profesional" al que se considera satisfactorio. Esto lleva, casi inevitablemente, al deseo o exigencia de que se "profesionalicen" las prácticas periodísticas, sin que se tenga en verdad claro en qué se piensa cuando se pide esa "profesionalización". (1)
Una indagación académica al respecto obliga, entre otros caminos, a pensar en la sociología de las profesiones como una posible entrada para ubicar el estatus profesional del oficio periodístico. Aunque, al internamos en las múltiples corrientes de esta sociología, la cuestión se vuelve más confusa o compleja que al inicio.
De acuerdo con los cánones de las profesiones liberales, en su esquema más clásico (y aquí simplificado), un oficio puede considerarse "profesionalizado" cuando cuenta con: un saber específico, un código ético que regule las prácticas profesionales y una organización gremial sólida, o colegiación de los practicantes.