Resumen
El modelo actual de transporte urbano de Guadalajara basado en la lógica de la ganancia, implica que la sociedad en su conjunto tenga que absorber el alto costo social de las externalidades que a manera de disfunciones genera este sector, los problemas de circulación vial,
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Antecedentes
Los efectos acumulativos del transporte se evidencian cuando hay que pagar los altos costos de sus externalidades: pérdidas de horas-hombre debido a congestionamientos viales, disminución en la velocidad de desplazamiento e incremento en los tiempos de recorrido, mayor consumo de combustible y altos niveles de contaminación, sobreposición de rutas, elevados índices de accidentes y fuertes inversiones en infraestructura vial. Éstas son una constante en las grandes zonas urbanas del país.
La zona metropolitana de Guadalajara (ZMG) no es la excepción. Históricamente, la estructura vial del centro de la ciudad es considerada como el eje articulador de un área a otra en el ámbito urbano, y en la actualidad se constituye como el centro principal de transferencia del transporte público. Este principio rector, que ha prevalecido en las últimas décadas como directriz en la organización espacial de la red de transporte (Carrillo, 1994: 79), ha acarreado una desmedida asignación de rutas en el área central. Por lo menos el 90 por ciento de las rutas convergen en el centro de la ciudad y hasta un 40 por ciento de ellas circulan por los ejes viales de Alcalde-16 de Septiembre y la calzada Independencia, cada uno de ellos desplaza en autobús a más de 850 mil pasajeros por día, cifra equivalente a 6.5 veces la de personas transportadas por las dos líneas del Tren eléctrico; esto significa una disfunción operativa en el empleo de las modalidades del transporte, ya que la respuesta a una elevada demanda de viajes debería atenderse con un sistema de transportación masiva.