Es difÃcil que a mediados del siglo XVII, don Pedro Romero de Terreros --conde de Regla, pudiente hacendado, propietario de minas y galardonado por el rey español Carlos III con la Orden Militar de Calatrava-- imaginara que, más de 250 años después, su lugar de residencia en México serÃa conocido en todo el paÃs no por las riquezas de su subsuelo sino porque allà se originaron los sabrosos "pastes" hidalgueses.
Antiguamente llamada Real del Monte, la localidad --9 kilÃ